En toda la Unión Europea existe una brecha significativa entre la promesa de protección de los denunciantes y las experiencias reales de quienes denuncian irregularidades. Los datos actuales ponen de relieve la urgente necesidad de un cambio estratégico fundamental tanto en la concepción como en la aplicación de la protección de los denunciantes, según revela el Informe de análisis de necesidades publicado por el equipo del proyecto VoiceGuard.




